Definir las raíces culturales del Ecuador, es
tratar de encontrar la identidad de
un pueblo. Por cierto esta responde a un proceso
dinámico que se da a lo largo del tiempo y por
influencia de diversos factores. Para llegar a lo que somos,
primero tuvimos que definir un espacio geográfico cuyas
características son las primeras que pesan en nuestra
condición humana y en nuestra conducta como
personas y como sociedad.
El primer factor a tomar en cuenta, entonces, es el
territorio donde hemos crecido como sociedad ecuatoriana, un
territorio habitado desde aproximadamente unos 10.000 años
antes de Cristo. Los primeros habitantes tuvieron que desarrollar
una capacidad de adaptación constante, ya que, lo primero
que tuvieron a mano fue una naturaleza muy
pródiga pero también agresiva. Por un lado la
costa, con un trópico exuberante donde era fácil
cultivar la tierra con
suficiente agua, aunque
al mismo tiempo se haya tenido que afrontar las típicas
enfermedades
tropicales de fácil transmisión. Por otro lado una
región montañosa con variedad de climas y
microclimas tan aptos para la supervivencia pero al mismo tiempo
afectados de intenso y explosivo volcanismo y asentada en una
verdadera red de fallas
geológicas.
Fue en estas dos regiones donde el hombre
ecuatoriano desarrolló toda su forma de ser porque en la
selva oriental y en la región insular de Galápagos
ha estado
más de migrante. Los pequeños conglomerados
amazónicos bastante apartados de la evolución social como para tener influencia
en la gran nación
ecuatoriana. Así entonces si queremos definir nuestras
raíces culturales más vale ceñirnos a los
centros poblados de sierra y costa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario